De la derrota se aprende, del triunfo no tanto. En esta vida, a todos nos gusta ganar y llegar a concretar las metas que buscamos. Esto es obvio, pero muchos piensan que solo al triunfar has sacado algo bueno. No, si lo ves desde otro punto de vista, de todas las derrotas podrás sacar provecho.
Imagina un anciano, un hombre sabio que nos sorprende hoy en día por su conocimiento. Este hombre, en alguna ocasión fue un joven inexperto, que no sabía de la vida. ¿Siempre fue tan acertado en sus comentarios y admirado por su sapiencia? ¡Claro que no, en esa época le faltaba mucho por aprender!
Pero ahora sabe mucho porque experimentó y falló en numerosas ocasiones. Lo que lo volvió sabio fue precisamente el haber vivido tantas derrotas y sacar la experiencia de ellas. Gracias a eso, pudo acumular suficiente conocimiento hasta que comenzaron los triunfos a llegar. Y hoy en día, es un sabio que sigue fallando y aprendiendo.
Sin embargo, me encuentro hoy en día muchas personas que odian fallar y se decepcionan. No voy a decir que te acostumbres y te gusta – para nada-, pero que veas siempre la retroalimentación que puedes obtener. Entonces, esa información será una valiosa arma para poder ganar en la siguiente ocasión.
Busca el triunfo y analiza tu derrota.
Es desafortunado que en la mayoría de sistemas educativos así como en los trabajos, no se permita fallar a nadie. Si fallas, puedes reprobar el año. Si te equivocas, pierdes tu empleo, ¿cómo podremos volvernos mejores si no se admiten fallas? Al hablar de esto con empresarios, me han dado su razonamiento.
Ellos son una empresa, no una escuela. Entonces, lo que les he planteado (y ahora comparto contigo), es que esas fallas son una inversión. Claro, mientras no sea un caso grave, pero esos pequeños errores harán que tengas un empleo muy competente y que conocerá al 100% a tu empresa.
Eso es mucho más valioso que un empleado nuevo muy brillante, pero que desconoce procesos internos; este es un claro ejemplo de como de todas las derrotas, fallas y decepciones podemos aprender un montón. Pero nuestros sistemas no nos permiten en muchas ocasiones cometerlos sin consecuencias fatales.
Por eso te invito siempre a leer sobre otras personas, los ganadores. ¿Por qué? La mayoría le gusta leer sus grandes hazañas, pero como dice el título del tema, no aprenderás mucho. Tal vez te inspires un rato, pero no adquirirás la experiencia que lo llevo a lograr dicho triunfo. Mejor lee su biografía y checa sus derrotas.
Es una forma de poder comprar experiencia, de esa que se obtiene de las derrotas. Espero te haya gustado el tema, de como sacar lo bueno de las derrotas tanto propias como ajenas. Eso te hará tener tus propios triunfos gracias al conocimiento adquirido.
